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noviembre 19, 2014 Comentarios

Adicción al sexo

Entrevista realizada a Rosario Castaño por Celia Arroyo

C.A: ¿Qué entendemos por adicción al sexo?

R.C: Hablamos de adicción al sexo cuando la persona experimenta una necesidad compulsiva por tener relaciones sexuales, hasta tal punto que no puede controlar su conducta. Necesita buscar relaciones sexuales de forma constante y además, estos encuentros no le producen satisfacción alguna, puede haber placer y orgasmo pero no hay una satisfacción emocional, apareciendo en su lugar una fuerte sensación de vacío y soledad.

 C.A: ¿Qué frecuencia de relaciones sexuales definirían a una persona con adicción al sexo? 

R.C: La adicción al sexo no guarda relación con la frecuencia. No podemos decir que una persona que le gusta tener relaciones sexuales y que las mantiene con frecuencia es adicta al sexo. Lo que define el problema es la sensación de no poder controlar la conducta junto con las sensaciones de insatisfacción emocional de las que te hablaba antes.

C.A: ¿Por qué se produce?, ¿qué puede llevar a una persona a ser adicta al sexo?

R.C: Es frecuente que las personas que padecen adicción al sexo tengan cierta sensación de vacío constante y es durante la relación sexual cuando se sienten vigorosas, tienen una falsa experiencia de vitalidad en ese momento. Sin embrago, después del orgasmo su sensación de vacío aumenta, no se sienten bien con ellos mismos. Muchos lo describen como una soledad que sólo se disipa durante el sexo. A menudo lo que se busca es la conexión genuina con otro ser humano y sólo durante las relaciones sexuales sienten esa conexión que no es tal. La relación se queda en el mero plano físico sin un vínculo emocional genuino que permita relacionarse más allá de lo puramente físico.

A menudo es un problema que surge en la manera de relacionarse con los otros desde la infancia, especialmente con los padres. Corresponde a lo que J. Bowlby denomina apego inseguro que en el caso de la adicción al sexo puede ser de tipo ambivalente o desorganizado.

C.A: Has hablado de desvitalización, de falta de vigor ¿hay relación entre la adicción al sexo y la depresión?

R.C: Entiendo que hagas esta pregunta porque, como bien sabes, en muchos casos se manifiesta con síntomas depresivos que nos pueden llevar a confusión, en realidad no es una depresión de de lo que estamos hablando sino de una sensación de desvitalización constante. Como decía antes la búsqueda compulsiva de sexo encierra una forma de vincularse insegura, es un problema relacional.

C.A: ¿Hay diferencias entre hombres y mujeres?

R.C: Existen diferencias sutiles entre hombres y mujeres, a las mujeres parece no interesales tanto el sexo como la seducción, sentir el placer de seducir a alguien desconocido, la vitalidad está más en el juego de la conquista aunque también se busque el sexo en sí. Por su parte, en los hombres la vitalidad se produce más en la culminación de la relación sexual.

C.A: Mucha gente cree que es “vicio”, ¿la gente que experimenta adicción al sexo sufre?

R.C: El paciente cuando llega a consulta lo hace porque está sufriendo, porque la situación es insostenible para él y para su pareja o familia. Al principio esta adicción, como todas, transcurre de forma natural, se busca sexo y se obtiene sin problemas pero cada vez se quiere más, más y mejor intensidad y variedad, con lo que interviene el aspecto económico y la dejadez de las responsabilidades habituales, y esta falta de control es lo que provoca sufrimiento. Se suele consultar tarde, por iniciativa propia o animado por la pareja cuando la situación es incontrolable.

C.A: ¿Qué consecuencias tiene la adicción al sexo en la vida de las personas?

R.C: Las consecuencias de esta adicción son muy complejas y difíciles de tratar, pues se producen a nivel de salud, con síntomas como ansiedad generalizada y síntomas depresivos. Es habitual que curse con conductas de riesgo, lo que puede llevar a contagios de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, etc. A nivel económico, es frecuente que en la búsqueda de esa satisfacción que nunca alcanza se recurra a la prostitución, y también a las drogas lo que puede llegar a arruinar a una persona. En el nivel social puede producirse absentismo laboral que puede llevar a un despido, la persona suele desatender sus responsabilidades familiares lo que puede conllevar la pérdida de la pareja.

C.A: ¿Se puede curar?, ¿Cómo sabemos que necesitamos terapia?

R.C: Se puede tratar, de hecho en psicoterapia es habitual tratar este tipo de problemas, pero cuanto antes se inicie un tratamiento más fácil será conseguir objetivos. La persona adicta suele acudir tarde a psicoterapia, después de muchos años y por lo tanto, después de haber desarrollado una serie de hábitos y conductas sexuales y no sexuales que requieren tiempo para ser modificados.

Cuando la adicción al sexo cursa con abuso de drogas, hay que tratar primero el problema con las drogas. De la misma manera, si la persona tiene pareja, la adicción al sexo se trabaja en terapia individual y luego en terapia de pareja breve.

C.A: ¿Se considera adicción al sexo la masturbación compulsiva?

R.C: La masturbación compulsiva puede tener un carácter sintomático, nos puede dar una pista de qué algo está pasando, desde una enfermedad hasta un conflicto personal o una situación de estrés. La masturbación tiene diferentes momentos evolutivos, en el que las sensaciones físicas van impregnándose de significados psicológicos. Desde la época de la infancia en las que el niño/niña va explorando su cuerpo hasta la adolescencia en que la aparición de las hormonas desencadena la masturbación genital, hasta la vida adulta que puede ayudar a la autoregulación de emociones y fantasías.

Solamente en los casos en que la persona no puede controlar las excitaciones y no controla la masturbación podemos hablar de adicción, al igual que la ausencia total de masturbación a lo largo de la vida puede ser síntoma de una influencia inhibidora de serios conflictos psíquicos.

• Recomendaciones cinematográficas de interés general: – McQueen, S.: Shame

• Recomendaciones literarias de interés para psicoterapeutas: – Bowlby, J.:Una base segura. Aplicaciones clínicas de una teoría del apego. PAIDÓS IBÉRICA

 


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